Nivel de dificultad: Medio - Alto.

Profundidad mínima: 22 metros.

Profundidad máxima: 40 metros.

Acceso: Mediante embarcación.

A destacar: Paisaje.

 

Una abertura que te descubrirá un corazón de piedra sumergido.

Uno de los puntos de inmersión profundos que tenemos en la reserva, descenderemos paulatinamente hasta una plataforma de roca sobre la que se abre una gruta que da acceso a la cueva que recorreremos hasta su salida. Abades, Jureles y meros son habituales en esta inmersión ya que usualmente la frecuentan como lugar de descanso y cobijo.